El peor Oriente Petrolero
"El equipo charrúa se llevó un triunfo abultado de Santa Cruz, pensando en el partido revancha, dentro de una semana."
Oriente cayó ante Nacional de Uruguay (0-3) en una noche llena de errores por parte del equipo boliviano. Los refineros están condenados en esta Copa Sudamericana, que arrancó en el estadio Tahuichi Aguilera, de Santa Cruz. La revancha será el 20 de agosto en Montevideo.
Los goles fueron anotados por José Aja (36’), Leandro Barcia (45’) y Ronald Raldes (70’ en contra). El equipo boliviano terminó el partido con diez hombres por la expulsión de Mauricio Saucedo, a los 63 minutos.
En el primer tiempo, el campeón uruguayo aprovechó dos gruesos errores de Oriente Petrolero, que pese a dominar en gran parte de la etapa inicial, no pudo abrir el marcador. Alejandro Meleán (20’) de larga distancia y después Almirón de Cabeza (25’) no lograron batir al portero Conde. A los 35’ Romero de volea remató muy cerca de la portería de Argüello. Con ese disparo comenzó a avisar el equipo visitante.
Nacional siguió insistiendo hasta que llegó el minuto 36. La visita abrió el marcador por intermedio de José Aja. El zaguero mandó el balón al fondo del arco aprovechando una pasiva defensa refinera, que sólo miró cómo el uruguayo metió el remate para vencer al arquero albiverde (0-1).
Con el resultado en contra la inyección anímica fue para los “charrúas”, que jamás intentaron cuidar el marcador. Prueba de ello fue que cuando el partido moría en la primera parte apareció Barcia para anotar el segundo del encuentro (0-2).
En el complemento, las ilusiones se vinieron al piso tal como sucedió en la primera parte. Los problemas en la defensa otra vez quedaron en evidencia. Raldes y Brau no lograron parar a Alonso y De Pena.
Para cerrar la mala noche albiverde, a los 70 minutos, Ronald Raldes introdujo el balón en su propia meta. El remate fue de Alonso desde la banda derecha. El esférico chocó en la pierna izquierda del capitán refinero, que descolocó a Argüello (0-3). Con esa jugada prácticamente se terminó la ilusión albiverde. (Fuente: El Deber)