Sólo con corazón no se puede

El en Internacional
Sólo con corazón no se puede

"Godín festeja su gol en Bolivia-Uruguay. Foto: AFP"

(Por Mauricio Céspedes).- Bolivia no pudo empezar bien las eliminatorias para Rusia 2018. Perdió ante Uruguay por 2-0 y desnudó las grandes falencias tácticas que tiene. La gente dijo presente y aplaudió el esfuerzo hecho por el equipo, pero no se puede ver que vengan tiempos mejores para nuestro fútbol.

El boliviano estaba ilusionado con el debut, mucho más que en anteriores años. La población se dio cita en gran número y casi llenó el Hernando Siles. El himno nacional retumbó en toda la ciudad y parecía que iba a ser una tarde soñada, debido a la gran motivación que tenían los jugadores y el gran apoyo que había recibido Julio César Baldivieso. El “Emperador” había prometido actitud y que se iba a correr “más”. Y así fueron los primeros minutos del cotejo, con una Bolivia que fue con todo al ataque. Y por la efervescencia en las gradas y el entusiasmo, no nos dimos cuenta en un principio que se atacaba sin ton ni son; con más huevos que fútbol.

Y el baldazo de agua fría llegó rápido. A los 10 minutos, un centro desde la derecha fue conectado por Abel Hernández, Daniel Vaca sacó la pelota de manera espectacular pero nadie llegó a la marca de Martín Cáceres, que aprovechó el rebote para abrir el marcador. Era el escenario ideal para Uruguay, ya que a partir de ahí se dedicó a detener los embates bolivianos. La actuación increíble, pero de lo mala que fue, del árbitro argentino Patricio Loustau favoreció al juego charrúa. El juez fue excesivamente permisivo con la pérdida de tiempo y cobró faltas inexistentes, que le permitieron a los uruguayos controlar el encuentro. La selección no tuvo ideas para llegar al arco y nuevamente fue más el empuje que nos llevó a tener algunas chances de empatar.

El mediocampo no funcionaba porque Castro no aparecía. El comandante sintió la presión de debutar en la verde y no pudo desplegar su juego. Tal vez por eso, Baldivieso decidió que ya no salga a jugar en la segunda etapa e ingresé Oscar Díaz. No fue una buena idea buscar con dos delanteros de área, ya que la altura y jerarquía de hombres como Diego Godín Y José María Giménez se impusieron. El técnico boliviano terminó por desarmar el medio sector cuando decidió sacar a Chumacero y meter a Lizio. Damián tenía que entrar pero no por Alejandro, ya que “Chuma” era el único que intentaba armar jugadas de asociación. Con este último cambio, Juan Caros Arce perdió su rumbo en la cancha y terminó jugando de volante al lado de Veizaga, donde obviamente no pudo aportar con mucho.

Todo terminó cuando el árbitro Loustau cobró una “falta” de Zenteno cerca de la recta general. Carlos Sánchez levantó el centro que cruzó toda el área chica y encontró a Godín, que con golpe de cabeza sentenció el partido. A partir de ahí, fue un cotejo con Bolivia intentando con lo que le quedaba (con 10 tras la expulsión de Jair Torrico) y un Uruguay manejando los tiempos. Así culminó el encuentro. Los charrúas se abrazaron entre ellos y fueron TODOS a darle la mano al árbitro. La celeste ganó por primera vez en La Paz y se llevó tres puntos vitales en el inicio de las eliminatorias.

La selección fue aplaudida por el público y se fue hacia los camerinos. La falta de orden táctico y la ausencia de ideas para generar fútbol asociado, fueron las principales razones por las que la verde no pudo triunfar. Julio César Baldivieso agradeció a la gente, reprochó la actuación del juez y tuvo un encontronazo con un periodista en la conferencia de prensa (que cuestionó a los hombres que puso en cancha), que hizo que el seleccionador abandonará la misma. Uruguay nos bajó de la nube y nos volvió a la realidad del fútbol boliviano. Mientras no se solucione el caos dirigencial, la falta de coordinación y sobretodo el trabajo en divisiones inferiores, no vamos a poder hacerle frente a selecciones que llevan años de procesos serios y que están por encima (institucional y futbolísticamente) de nosotros.