Encima nos roban
"La jugada \"polémica\" para algunos, clara para nosotros. La terna arbitral se inventó un penal para que Chile pueda vencer a Bolivia. (Foto. Olé)"
(Por Mauricio Céspedes).- Otra página triste se ha escrito en la historia del fútbol, tras lo ocurrido entre Bolivia y Chile hoy en la Copa América Centenario. Hasta el minuto 97, el partido marcaba un empate justo por lo hecho en el campo de juego de parte de ambas selecciones; sin embargo, un penal inexistente cobrado por el asistente Peter Manikowski, ocasionó que la ‘Roja’ se lleve los tres puntos y esto oculte su pésimo rendimiento futbolístico. Para la ‘Verde’, un robo que no debe minimizar el hecho que nuevamente ha quedado eliminada de manera temprana.
El empate no era un buen resultado para la selección pero era lo justo. Bolivia hizo un partido ordenado, sólido y muy correcto en materia defensiva. En ataque, muy poco fútbol asociado y llegadas con pelota dominada pero encontrándose con un soberbio gol de Jhasmani Campos. El rival, discreto y lejos del nivel que lo llevó a ser campeón de América y que tuvo que recibir el regalo de la terna estadounidense para respirar en el torneo y minimizar el juego opaco que viene desarrollando al mando de Pizzi.
Fue un primer tiempo correcto del equipo de Baldivieso, que logró cortar circuitos y cerrar espacios para que el adversario juegue más que incómodo. Chile no encontraba en Vidal y Sanchez a sus hombres desequilibrantes y en un momento del cotejo llegó a frustrarse por no conseguir doblegar el planteamiento nacional. La mejor llegada trasandina fue contrarrestada por el pecho de Edward Zenteno, que salvó sobre la línea lo que era el gol inminente del conjunto chileno. Los 45 minutos iniciales culminaron en blanco.
En la segunda etapa, Bolivia ingresó dormida y la ‘Roja’ lo aprovechó para abrir el marcador mediante Arturo Vidal. Todo lo hecho antes se vino abajo y el combinado nacional tuvo que salir a buscar el empate. El ingreso de Jhasmani Campos le hizo muy bien y fue el volante de Kazma de Kuwait quien convirtió el empate de una forma extraordinaria, con un tiro libre que se coló en el ángulo de Claudio Bravo. La ‘Verde’ no se animó a más y tampoco Baldivieso, que prefirió amarrar el empate y esperar a jugarse la vida ante Argentina en la última fecha.
Lamentablemente, Bolivia no contaba con el jugador número 12 de Chile, que fue el asistente de Jair Marrufo: Peter Manikowski. Se habían adicionado ocho minutos, debido a la grave lesión de Ronald Eguino tras una fuerte patada en la cabeza. Se jugaba el 97’ y un jugador chileno levantó un centro que pegó involuntariamente en el brazo de Luis Gutiérrez. El juez principal marcó el tiro de esquina, pero el línea agitó como loco su banderín cobrando el penal. El defensor boliviano trató de quitar su extremidad, el balón se encontraba a muy corta distancia del central y el impacto del balón con el brazo fue sin ninguna intención; conclusión: no fue penal. Arturo Vidal convirtió y lo festejó de manera arrogante como si hubiera metido un gol en la final de un mundial.
El empate no le servía de mucho a Bolivia, porque iba a depender de un triunfo sobre Argentina para tener chances de clasificar. Sin embargo, a todas nuestras limitaciones, hoy se sumó un cobro bochornoso a favor de una selección que ya fue cuestionada en la pasada Copa América por recibir “favores” arbitrales y que ahora vive gracias a un robo de dos señores cuyos nombres no olvidaremos: Jair Marrufo y Peter Manikowski.