Volvimos a caer
"Juan Carlos Arce intenta superar la marca de los hombres panameños. Bolivia volvió a fallar, esta vez por Copa América. (Foto. AFP)"
(Por Mauricio Céspedes).- La selección boliviana cayó nuevamente, esta vez por su debut en la Copa América Centenario. El combinado nacional no pudo con Panamá y perdió por 2-1, víctima de sus errores defensivos y su mal inicio en el partido. Tuvo que ser un gol el que haga reaccionar a Bolivia, que mucha más actitud que juego tuvo sus posibilidades de ganar el cotejo pero no supo aprovecharlas, dejando ir los tres puntos ‘accesibles’ del grupo.
Julio César Baldivieso volvió a sorprender en su alineación por la inclusión de dos hombres: Yasmani Duk (venía lesionado y llegó con lo justo) y Fernando Saucedo en lugar de Walter Veizaga. Esta última fue la más llamativa, tomando en cuenta el nivel del volante de The Strongest y el hecho de que los dos equipos más grandes del país se ‘pelearon’ por contar con él. Otra equivocación, cederle el balón a un rival que no era más que el conjunto nacional y salir a defenderse cuando se pudo saltar a la cancha en busca de dominar el duelo.
Los primeros 10 minutos del partido fueron de pesadilla para la selección, tiempo en el que Panamá aprovechó para bombardear y presionar muy arriba; generando varias situaciones de gol sobre el arco del capitán Carlos Lampe. Bolivia no pudo controlar el aluvión canalero y a los 11’, Blas Perez convirtió el primer tanto para los centroamericanos. Recién ahí, los dirigidos por Baldivieso adelantaron sus líneas y trataron de hacerse con el esférico. Panamá bajo sus revoluciones y le cedió terreno a su rival, que no encontraba su fútbol.
La segunda etapa, la selección mejoró considerablemente con el cambio de esquema y de nombres. La línea de cuatro y el ingreso de Alejandro Meleán y Jhasmani Campos le dieron mayor volumen de ataque a la ‘verde’ que hoy vistió de blanco. Y a base de empuje y actitud llegó el empate de los pies del hombre que más lo había intentado: Juan Carlos Arce. A partir de ahí, y con la lluvia como protagonista, el partido se volvió de ida y vuelta y fue muy emotivo. Ambas selecciones tuvieron sus chances, pero fue Panamá quien aprovechó la lentitud de la defensa boliviana para convertir el desnivel a los 87’ en los pies de Blas Perez.
Era el partido a ganar si se quería soñar con clasificar, porque los dos próximos rivales son el campeón vigente de la Copa América y el subcampeón del mundo. Lo más preocupante es que Bolivia no tiene una base del equipo ideal, ni siquiera un capitán fijo y no se ve una idea de juego que identifique al combinado nacional. Hoy, con actitud se estuvo a punto de empatar con Panamá pero eso no va a alcanzar para hacerle frente a dos potencias del continente como Chile y Argentina.