Bien anulado

El en División Profesional
Bien anulado

"Marcelo Ortubé explicando técnicamente porqué el gol de San José estuvo bien anulado (Foto: Mosqueira)"

(Por Antonio Valencia).- Según Marcelo Ortubé, la terna arbitral que comandó Ivo Méndez para el partido entre San José y Wilsterman, en el cual por enésima vez se dio un fallo polémico que afectó directamente con el resultado del partido, tomó con acierto la decisión de anular el gol de tiro libre de Sanguinetti por fuera de juego de Carlos Saucedo. La explicación del excolegiado tiene que ver con la norma que penaliza la intervención indirecta del jugador adelantado.

“Es una acción que influyó en el resultado final del partido. Si se analiza técnicamente, el señor Saucedo hace un además con la mano que influye en la visión y decisión del portero. Desde mi punto de vista, el asistente y el árbitro tomaron una buena decisión al sancionar el fuera de juego”, expresó Ortubé.

Interfiriendo al adversario significa: impedir que un contrario juegue o pueda jugar el balón, por ejemplo obstruyendo en el campo visual o los movimientos del guardameta. Encontrarse en la trayectoria de un tiro y hacer un gesto o movimiento que distraiga al contrario, el adversario debe estar razonablemente cerca del juego de modo que la distracción haga una diferencia. Literalmente es lo que estipula la norma FIFA.

“El arbitraje siempre va a tener algo de polémica, hemos visto que ni con el VAR se acabó la polémica, pero en el fútbol boliviano estamos muy acostumbrados a criticar al arbitraje y hay que ser muy maduros para emitir alguna declaración. Vi en el estadio de El Alto que hubo alguien que se quiso ir del terreno de juego y ahora amenazar con no presentarse al siguiente partido está mal y va en contra del fútbol boliviano”, reflexionó.

Al concluir, Marcelo Ortubé añoró los tiempos en los cuales existía un Código de Ética que prevenía a los protagonistas del fútbol a la hora de brindar declaraciones, pues hoy que todos se quejan del arbitraje se genera un buen ambiente que es lo que pone jornada a jornada al arbitraje en el ojo de la polémica.