Presión refinera
"La hinchada de Oriente presiona a su plantel. (Foto. Internet)"
SANTA CRUZ, mar 15 (APG).- La práctica matinal de Oriente Petrolero fue interrumpida por un grupo de aproximadamente 50 hinchas que ingresaron al campo de juego de la sede de San Antonio con el propósito de presionar a los jugadores y al cuerpo técnico para que cambien de actitud y consigan el triunfo el fin de semana en la visita a Montero.
La barra vino a reclamar la falta de actitud y ha sido productivo, porque hubo una charla ordenada en la que todos tomaban la palabra y el director técnico (Néstor Clausen) respondía. Los jugadores han sido conscientes del reclamo de la falta de actitud, declaró Hormando Vaca Diez, dirigente de los verdolagas y ex Secretario General de la Liga.
Los hinchas ingresaron a la sede, en el campo de juego se encontraron con Clausen, quien les invitó a conversar en las graderías y ahí se produjo una charla. No hubo incidentes de consideración y por seguridad efectivos de la Policía llegaron en sus motocicletas para atender cualquier inconveniente.
Hay el compromiso del director técnico y de los jugadores, el mensaje es claro: en Oriente Petrolero hay que sudar la camiseta y que el domingo en Montero debemos revertir esto, agregó Vaca Diez.
Luego del empate ante Destroyers (4-4), estalló la molestia de los hinchas y el futuro del entrenador argentino depende de lo que ocurrirá el domingo contra Guabirá. Clausen dejo en claro que su permanencia dependerá de lo que suceda en este encuentro.
Si no ganamos las tres unidades después hay un receso y en ese lapso darle tiempo a ese colega que venga para que trabaje, indicó un día antes Clausen. El técnico de los albiverdes recordó que no tiene un contrato firmado con el club y que cobrará sólo hasta el día que trabaje, en caso de dejar la institución.
A los malos resultados se sumó que Clausen dejó el campo de juego en el compromiso contra Destroyers cuando el marcador estaba 1-3 en contra de sus dirigidos y esto aumentó el disgusto entre los seguidores.
Clausen explicó a los hinchas la mañana del jueves que tomó esa decisión, porque recibió insultos desde las graderías y no estaba en condiciones para dirigir mentalmente.