San José cumple 79 años

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San José cumple 79 años

"El club San José cumple 79 años de vida institucional este 19 de marzo. (Fuente: Archivo)."

ORURO, mar 19 (APG).- San José cumplió este viernes 79 años de vida institucional (19 de marzo de 1942) hundido en deudas, que se ha convertido en una herida que no cierra y que ha desencadenado una crisis institucional con dirigentes que entran y salen del club sin encontrar la puerta hacia mejores días.

Con poco que festejar, la hinchada del equipo orureño mandó sus mejores deseos para el club a través de las redes sociales en un momento en el cual los días grises parecen nunca acabar con una deuda económica inmanejable, que coloca a la V azulada al borde de la tragedia.

El cuadro santo llegó a este punto de crisis como una sumatoria de decisiones cuestionables que vienen desde hace años. Wilson Martínez asumió la presidencia en abril de 2017, en su ascenso a la presidencia anunció que el club estaba cargando con pendientes ante impuestos nacionales y con futbolistas de la anterior gestión.

Los riesgos financieros asumidos por Martínez hicieron posible la formación de un equipo competitivo y la conquista del título de campeón del Clausura 2018, con la clasificación a la Copa Libertadores de América 2019, que en lugar de una conquista resultó un castigo con el destape del caso MacLauren y el extravío de parte del dinero que correspondía al premio por la participación en la fase de grupos. A partir de ahí el techo comenzó a venirse abajo.

En medio de los conflictos sociales-políticos de 2019 en el país, con la presión por las denuncias de malos manejos, Martínez fue sacado de la presidencia por la asamblea de socios, detrás había la intervención del Tribunal de Honor (presidida por Luis Cossio) que tomaría mayor protagonismo y fuerza a partir de ese triunfo.

El interinato de Carlos Estrada, uno de los colaboradores de Martínez y que formó parte de anteriores planchas, pudo llevar al elenco a final de gestión con la clasificación a la primera fase de la Libertadores de 2020.

En las elecciones de ese año, Marcelo Flores ganó la presidencia, estuvo al mando por unos días y el club cayó en la inseguridad dirigencial. El inversor José María Cuéllar empeoró el panorama por el trato déspota hacia los jugadores y por una pelea en la calle con los hinchas.

Ángel Pontejo y Huáscar Antenaza, parte del anterior directorio, tomaron el mando, al final Antezana se quedó como único dirigente, bajo la asesoría legal de Víctor Hugo Pérez. Mientras el equipo estaba en el olvido, impago y sin director técnico, por el alejamiento de Omar Asad. La deuda económica seguía creciendo, las demandas aumentaban.

Un año después, los socios volvieron a los comicios, con David Rivero como el vencedor, dando una señal de esperanza que duró poco, porque no confirmó la sostenibilidad económica que prometió. Detrás, el Tribunal de Honor movió a la masa societaria para desconocer a Rivero y dar paso a los esposos, Patricia Flores y Marcelo Soruco. Para ese entonces era de conocimiento que la entidad no podía contratar nuevos jugadores por las deudas.

Flores y Soruco asumieron la dirección en la peor circunstancia. Su debut como dirigentes de un equipo profesional transcurrió estas semanas sin pisar terreno firme y con un anuncio de retirada, tras conocer que el Comité Electoral de la FBF convocó a elecciones para el 9 de mayo. Entretanto, el plantel, formado por juveniles en su totalidad, volvió a quedar desprotegido, con el entrenador Thiago Leitao sin saber qué hacer.