Once paceños a la cancha

El en Derribador histórico
Once paceños a la cancha

"El equipo paceño del Tigre. Hamlet; Colque,Iriondo,Delfín y Chumacero; Angulo,Vargas, Castro y Ramiro; Natalio y Motor adelante. (Foto: Archivo)"

(Por Marcelo De la Cruz). - La Paz es la tierra de The Strongest, La Paz ilumina a The Strongest el día de su nacimiento un 8 de abril de 1908, La Paz es la plataforma de nuestras pasiones de color oro y negro, solamente La Paz puede eso.

Uno se pone a imaginar a todos los paceños que jugaron en el Tigre, y los nombres son varios y variados en esta historia que es más que centenaria. Si la creativa futbolera me deja vamos a armar un onceno que nos de la victoria, que juegue con garra, que luzca en el campo de juego y si es necesario…que pelee por nuestros colores sin ninguna condición.

Debo detallar que este grupo de once puede variar y moverse de distinta forma en la cancha, pero mantiene la estirpe atigrada sobre todas las cosas. En algunos casos vamos a tener que remitirnos a antiguas funciones de hombres que supieron lucirla por diferentes sectores del campo de juego, pero como lo dije anteriormente, el objetivo es ganar.

Hamlet Barrientos es el arquero, uno no se olvida a ese joven portero en 1999 que parecía ser uno de los mimados de Kempes, él le dio al arco del Tigre mucha seguridad, pese a que su debut fue muy tempranero. Aunque tranquilamente podría estar también Marcelo Torrico. 

La línea del fondo tiene dos centrales muy recios y duros, Rogelio Delfín que en 1981 pasó por el club poniendo su calidad; junto a él, Luis Iriondo, ahora en función de líbero, aprovechando su conocimiento del club y su capacidad de juego aéreo. Por la banda derecha aparece nuestro querido ejemplo de esfuerzo desde las inferiores: Alejandro Chumacero, que supo jugar por esa banda en los primeros años. Alguien me reclamará que debería estar más en el medio, pero me sabrán entender que ese medio que vamos a detallar tiene hombres de peso indiscutido. Por la izquierda tiene que estar Percy Colque, tigre de nacimiento e incombustible lateral de ida y vuelta.

En el medio tenemos un lindo problema. A Don Rolando Vargas hay que ponerlo sí o sí, él es el estandarte de la garra gualdinegra y junto al Perro tiene que ir Eduardo Angulo. Díganle doble cinco o dos contra el crimen; pero son ideales para romper a cualquier habilidoso que quiera filtrarse en nuestros terrenos. Para la creación se imaginan a estos dos hombres: Castro y Ramiro Castillo. Me imagino a Castro pisando la pelota, dando media vuelta y colocando una pelota en profundidad a Ramiro que corre dejando rivales como postes para levantar centros hermosos. Hermoso todo.

Adelante había muchos candidatos, pero pienso que merece una oportunidad más Natalio Flores. El moreno puntero derecho estuvo en los 70’s y varias veces tuvo que pelar la titularidad con un tal Zorro Bastida. Natalio merece ir al frente y junto a él un hincha de la Curva y de la cancha, el Motor Vargas. Rodrigo paceño, stronguista y liberal…liberal a la hora de definir y disfrutar esa camiseta.

El sueño de ver a estos once paceños es muy especial más cuando este 16 de julio recordamos a La Paz. La Paz y sus hijos de cancha, llenos de corazones atigrados en una cancha y en una tribuna.

No quiero quedar a menos con la historia larga y extensa del gualdinegro y con ayuda de mi amigo Jorge Jové también plantemos un equipo de la primera época atigrada: José Bascon; Guillermo Urquizo ,  Julio La Mar y José López Villamil; Rolando Vargas,  Max Ramírez, Gerardo Peláez, Rodrigo Bullain, Froilan Pinilla y Eduardo Reyes Ortiz. Y podríamos sumar a estos muchachos que en los 60’s ya le dieron garra a la institución: Isaac Álvarez, Rogelio Cornejo, Lobo, Julio Tapia, Juan Iriondo y David Morales. 

Pero hay más gente para ese banco de suplentes atigrados paceños: Franz Oporto, José Jaime Salazar, Julio Zabala, Jonathan Zelanda y Rigoberto Cuevas, Raúl Ruiz, Miguel Quiroga, Juan Carlos Oropeza, Oscar Arce, Oscar Guzmán, Oscar Vila y Demetrio Angola.

Y como dice Don Jorge, para sacar pica del frente, en la época profesional asociacionista pondríamos de nueve a Víctor Pedro Ugarte, el hijo del Maestro que jugó en 1974 y lo único que hizo fue una chilena que bajó a un heladero de la curva Sur, detalle que el propio Jové vio. 

Tal vez me olvide de alguno, pido disculpas, porque son varios los que faltan; pero los que están en esta humilde nota están porque algo hicieron por The Strongest, el glorioso The Strongest de La Paz. 

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