12 pasos malditos

El en El primer equipo
12 pasos malditos

"The Strongest en lo más íntimo antes de iniciar el partido en el Bermúdez, la consigna era ganarlo, el empate lastima. (Foto: De la Cruz)"

(Por Mauricio Céspedes).- En una tarde inexplicable, The Strongest empató 1-1 ante uno de los peores San José de los últimos tiempos. Los errores en salida le dieron vida al santo pero el Tigre tuvo la oportunidad de ganar mediante dos penales, que se han convertido en un dolor de cabeza para el gualdinegro.

Lo de hoy es inexplicable e inentendible, hemos fallado ocho penales desde que asumió Caballero. Se ha intentado con Marteli, Ramallo, Castro y Escobar y ninguno ha podido consolidarse como el “especialista”. Muchos dicen que los penales son suerte, pero hay que tener la tranquilidad y la jerarquía para patearlos. Pablo alguna vez fue el indiscutible ejecutor, pero hoy tiene una maldición. No es un tema menor, ya que estos te pueden definir partidos (como hoy y el clásico) e incluso títulos.

Pasando al partido, The Strongest inició con un sistema 4-3-1-2; con Ramallo y Neumann en el ataque. La fórmula no funcionó porque Rodrigo volvió bajo de la selección y el Tanque no tiene ritmo de juego, algo que es fundamental para un delantero. A pesar de eso, el Tigre dominó el encuentro y tuvo sus oportunidades, aunque en muchos pasajes de la primera etapa se pecó de imprecisión y se perdió pelotas en salida que le dieron chances al conjunto orureño. La primera etapa terminó 0-0, dejando muchas dudas en el funcionamiento del equipo.

A Caballero no le convenció el esquema y decidió volver a lo conocido, disponiendo el ingreso de Wayar por Neumann. The Strongest siguió con el control del esférico y tuvo su primera posibilidad, ante una falta que le cometieron en el área al capitán. Veizaga tomó el balón pero Fernando Marteli fue quien finalmente ejecutó el tiro (uno de los pocos que convirtió un penal en el torneo). Lamentablemente falló, ya que disparó de igual manera que lo hiciera Ramallo en el clásico. La noche se le vino al Tigre, cuando Abel Méndez aprovechó una contra y definió de gran manera ante Peñarrieta.

Todo era cuesta arriba para el gualdinegro. Se fue con todo al ataque, con más garra que fútbol, ya que este último no aparece. A los 77´, llegó Jair Torrico para empatar el encuentro y darle vida al conjunto atigrado. Por las ganas y el ímpetu, The Strongest merecía más e intentó hasta el final. Al minuto 85´, llegó un nuevo penal y el emblema tomó la responsabilidad. Escobar falló y todo se quebró, era inexplicable lo que pasaba en el Jesús Bermúdez. San José tuvo la oportunidad de ganarle pero Peñarrieta evitó la caída; Ballivián se perdió una chance increíble en el final del compromiso y cerró una tarde negra.

Lo de los penales es preocupante, pero hay otros factores que influyen en este momento de The Strongest. Muchos jugadores han bajado su nivel y rendimiento, ya que empezaron de la mejor manera y hoy no rayan a la altura. La poca eficacia frente al arco también es parte del problema. Pero una de las cosas que preocupa en extremo es la falta de banco, Caballero se da la vuelta y no encuentra soluciones; algo que la dirigencia ha admitido que fue un error, por no traer refuerzos de mayor jerarquía.

Escobar acabó destrozado, Ramallo salió con lágrimas y Neumann se descompensó en el camarín, lo cual refleja el momento que vive el Tigre. La historia nos dicta que debemos pelear hasta el final y así lo vamos a hacer, junto con la gente que siempre ha estado en las buenas y en las malas. The Strongest no se rinde y no lo hará ahora, pero no depende de sí mismo y ahora no tiene margen de error si es que quiere seguir teniendo chances de salir campeón.

El gol del empate relatado en EL DERRIBADOR: