Lo lindo: el triunfo; lo desastroso: el arbitraje

El en El primer equipo
Lo lindo: el triunfo; lo desastroso: el arbitraje

"El salto y la alegría de Alonso por su segundo tanto con la casaca atigrada. The Strongest jugó bien y ganó. (Foto. Marka Registrada)"

(Por Mauricio Céspedes).- The Strongest venció por 3-2 a Blooming y se colocó a dos puntos del líder del torneo, mostrando un buen fútbol y efectividad ofensiva. Lamentablemente, el protagonismo se lo llevó el juez del partido, Orlando Quintana, y sus colaboradores, a quienes el partido los sobrepasó y llevaron a un bochorno dentro del campo de juego.

El gualdinegro llegaba envalentonado luego de su victoria en Brasil pero se encontraba con un rival al cual no pudo derrotar en todo el 2015. La lluvia le daba un entorno lindo al partido, que comenzó mal para el Tigre. A los nueve minutos, un centro desde la izquierda encontró  a Leonardo Vaca, que sólo dentro del área, cabeceó y puso el primero. Los fantasmas volvían a rondar.

Sin embargo, la reacción gualdinegra no tardó en llegar. Orlando Quintana cobró uno de esos penales que nunca se cobran y le dio la posibilidad de empate al conjunto atigrado, que fue materializado por Matías Alonso. A partir de ahí, The Strongest prendió la sinfónica y empezó a desarrollar un buen juego. Toques precisos y llegadas por los laterales, con Ramallo y Alonso muy movedizos y Escobar tomando la batuta. Fue Rodrigo quien pondría en ventaja al Tigre, luego de un gran remate con la pierna izquierda. El 3-1 llegó luego de una gran corrida de Diego Bejarano y la llegada de Alejandro Chumacero, el goleador del equipo.

Pero no todo fue bonito en la primera etapa. Primero, el juez no cobró un claro penal para The Strongest (mucho más evidente que el que sí  cobró), después de que el balón se estrellara en la mano de un defensor cruceño. El segundo error fue del asistente, luego de una jugada preparada a partir de un tiro libre. Escobar se la dio a Castro y este marcó el gol, pero inexplicablemente el árbitro levantó su banderín y anuló erróneamente la jugada.

El segundo tiempo tendría que haber sido consolidación del triunfo pero una vez más, el árbitro tomó protagonismo. Corría el minuto 63 y Blooming atacaba por el sector izquierdo, el hombre celeste levantó el centro y el balón impactó en la mano de Chumacero. El juez decretó tiro de esquina y el caso se desató. Hernan Boyero, técnico académico, ingresó  a toda velocidad a increpar al juez y le empezó a reclamar el penal. Todo el plantel cruceño se fue en contra de Quintana, quien cedió ante la presión y cobró la pena máxima. Entonces, fueron los atigrados que se fueron encima del árbitro. El partido estuvo parado seis a siete minutos y tuvo que intervenir la policía, para calmar los ánimos y sacar del terreno a los expulsados (Boyero y Schiaparelli).

Finalmente, Hugo Bargas convirtió el penal y ponía en riesgo la victoria atigrada. The Strongest se desordenó un poco pero Blooming no aprovechó. El partido se puso tenso y se veía nerviosismo en ambos bandos pero el marcador no cambiaría. El gualdinegro logró  una victoria muy importante y que lo acerca al líder del torneo, aguardando la llegada de Oriente Petrolero el día sábado.

El arbitraje boliviano es lamentable y se tiene que tomar medidas para evitar cosas como las que ocurrieron en el Siles. El nivel es muy bajo y los errores son constantes y groseros; donde perjudican a los dos equipos que juegan y dañan el espectáculo. Hay jueces que deben ser sancionados y no deben dirigir por mucho tiempo; esperemos que los encargados tomen las determinaciones correspondientes y el rendimiento del referato suba considerablemente.