Tigre a la distancia
"Roberto Arteaga mira el cielo cruceño pensando en su aurinegro (Foto: Marcelo De La Cruz)"
(Por Antonio Valencia).- Durante el medio día de Santa Cruz, EL DERRIBADOR logró entrevistar en exclusiva a Robert Arteaga, jugador histórico de The Strongest, quien vistió con mucho orgullo la camiseta oro y negro durante una década entera consiguiendo un bicampeonato y de esa manera entrando en la historia grande del club.
Hoy radicado en Santa Cruz, proveniente de un pueblo llamado Limoncitos a 20 minutos de la ciudad, Arteaga es un hincha que siguió las campañas aurinegras aunque haya estado en España o en EEUU, ahora un tanto más cerca en el oriente del país, hincha como siempre por el Tigre y también lo analiza con ojo crítico.
Vivencias
“Yo soy de un pueblo que se llama Limoncitos y en mi pueblo el equipo es The Strongest, pero en el Torno es Bolívar. Yo me fui con la ilusión de ya no tener nada que hacer en Santa Cruz, dije me voy a La Paz y no vuelvo hasta ser alguien. Me fui en camión y llegué a entrenar en las divisiones menores de The Strongest y a los dos días me subieron a la profesional”, contó Arteaga.
Fue el profesor ‘Gitano’ Farías quien puso los ojos en Arteaga y vio en el talento y garra, pues a los 25 minutos de su primera intervención en el primer plantel del Tigre le pidió que vaya a solucionar su relación contractual con la academia Tahuichi para que pudiera ser jugador del Tigre. Según las palabras del protagonista, inventó una mentira a la Tahuichi para poder jugar en The Strongest, sin embargo tuvo que pagar 2.500 dólares para obtener el pase.
“Yo no me siento como esos grandes jugadores que pasaron por The Strongest, pero me siento bendecido de haber captado el cariño de la gente”
“El mejor equipo de estos años ha sido el del 93 en The Strongest, había calidad y gente profesional. En otros grupos extrañé esa competitividad y esa hambre”, expresó.
Para Robert Arteaga llegar al Tigre era cumplir un doble sueño, pues iba a jugar para el equipo de sus amores y también compartiría vestuario con Eduardo Villegas, su ídolo y referente. Entre algunas de otras vivencias, le queda muy vivo el recuerdo del gol de Eligio Martínez contra San José en el cual aportó con toda la elaboración de la jugada.
“Yo sé lo que es vivir en Achumani, abajo de las gradas. Vengo de un pueblo en el que ya no han salido más jugadores. The Strongest es el sentimiento más grande que tengo, de trabajar por lo que uno quiere”, añoró Arteaga.
El Tigre de hoy
“Yo a Strongest lo he seguido estando en España y lo voy a seguir siempre, tenemos la satisfacción de que Pablo Escobar siga en The Strongest, pero en lo futbolístico uno tiene que dejar de lado ese sentimiento y cuando analizo al Tigre veo a un equipo que le falta identidad, veo un equipo muy relajado y hoy Strongest no es el Strongest de la tradición que tenemos de ser aguerridos”, aseguró Robert Arteaga.
Además de ser muy crítico con el Tigre de hoy, Arteaga en general fue muy duro con el fútbol boliviano; dijo que las cosas no van bien desde etapas formativas y que hoy en día el espectáculo que pueda consumir el futbolero boliviano no es bueno.
“The Strongest es un complemento del bajo nivel del fútbol boliviano hoy en día. Hoy el sueldo de dos o tres chicos debe ser la planilla de mi época y con el nivel que se muestra, esos números no corresponden”, analizó.
Pese a que, según sus palabras, este The Strongest no representa la esencia del Tigre, advirtió que el hincha de verdad debe seguir asistiendo al estadio y brindando su apoyo. Posteriormente y para finalizar la entrevista expresó sus ganas de dirigir algún día al club que ama y del cual es hincha.