Tres puntos y nada más
"Los hombres gualdinegros se funden en un abrazo conjunto luego del primer gol. Se ganó con garra y empuje pero no se jugó nada bien. (Foto. Marka Registrada)"
(Por Mauricio Céspedes).- The Strongest derrotó por 2-1 a Ciclón y sigue como líder del torneo Apertura. Sin embargo, la victoria se dio mucho más por empuje y garra que por fútbol, ya que el juego atigrado ha bajado considerablemente su nivel y Caballero debe encontrar la forma de reencontrar esa identidad que en gran parte de la primera rueda tuvo el gualdinegro.
Hay muchos factores que influyen este momento futbolístico en el Tigre. No hay forma de negar que el receso de eliminatorias afectó y mucho al rendimiento aurinegro pero también hay jugadores que bajaron inexplicablemente su juego. Eso hace que el equipo no pueda levantarse y haya tenido muchos problemas en los últimos compromisos.
El rival de hoy no tendría que habernos complicado de la manera que lo hizo pero aprovechó la impresición del gualdinegro. El primer tiempo hubiera sido totalmente negativo sino fuera por el gol anotado por Pablo Escobar (quien no festejó el tanto por el fastidio que tenía debido al mal juego del equipo). The Strongest no tuvo ideas, no utilizó bien las bandas porque Chumacero y Chávez jugaban por el lado equivocado y la defensa se complicaba sola y le daba vida vida a un Ciclón que pudo haberse ido en ventaja sino se hubiera topado con Daniel Vaca.
La segunda etapa no fue mejor para el Tigre. El conjunto chapaco salio a atacar y dominó la pelota, ante un Strongest que no robaba ni creaba. Los fantasmas de las pelotas paradas volvieron y por esa vía Ciclón anotó la igualdad, luego de un cabezaso de Juan Voglioti. La torments se veía venir, la lluvia caía torrencialmente y parecía que sería una noche negra. Pero llegó Ramallo, un hombre que había estado desacertado de cara al arco en los últimos partidos. Luego de un córner de Escobar, Pereyra cabeceó al segundo palo y Rodrigo apareció donde tiene que estar un goleador para marcar el desnivel. Los hinchas empapados se sacaron la rabia y la furia del mal partido en un grito sagrado.
Hoy había que ganar, hubiera sido mejor si se triunfaba jugando bien pero las circunstancias se dieron así. The Strongest no ha perdido su mística, cuando no hay fútbol aparece la garra y el empuje para revertir los peores momentos. Pero los huevos no te van a salvar siempre y en el gualdinegro se tienen que replantear muchas cosas, primero para el sábado y luego hay que aprovechar el receso de eliminatorias para descansar y buscar la forma de revertir este mal momento.
Ahora es cuando la hinchada debe apoyar incondicionalmente. Ahora más que nunca todos debemos jalar el carro para el mismo lado. Se viene una nueva final en Yacuiba, donde los tres puntos serán vitales para levantar al plantel y seguir el camino hacia el objetivo final.