Y un día nos tocó perder
"El gualdinegro perdió el invicto ante Pari en el Tahuichi. (Foto. APG)"
(Por Oscar Alvis).- El atractivo de la fecha lo jugaba el Decano y el benjamín ambos encumbrados en lo alto de la tabla, primero y segundo respectivamente y con la firme obligación de ganar para ver a todos desde arriba.
El aurinegro con toda la artillería necesaria salia al tahuichi de Santa Cruz en busca de muchos records: conservar la punta, continuar la racha victoriosa y hacerse de una marca inedita en el fútbol profesional en número de victorias consecutivas de inicio. Los cruceños en busca de lavarse la cara luego de seder puntos la fecha anterior y volver a la vanguardia de la tabla. La mesa estaba servida para un partido de difícil pronóstico con dos cerebros en los bancos y sin temor a equivocarme, los mejores técnicos del último tiempo en nuestro fútbol nacional. Con un inicio complicado Royal Pari supo darnos una probada de nuestra propia medicina, a los 30 minutos del encuentro nos puso el primer y único golpe del encuentro a través de Mosquera en un error conjunto de nuestra última línea y de Daniel Vaca que no supo atajar un centro envenenado al área y dejó servida la posibilidad bien aprovechada del delantero del cruceño. Con el placar en contra todo se ponía cuesta arriba pues por la cabeza del plantel paso más que solo perder 3 puntos, si no el invicto y la punta.
Lo que sobró del encuentro fue buscado por el Derribador en la medida de sus posibilidades, pero presa de sus propios miedos, vio escurrirse entre sus dedos la oportunidad incluso de salvar sólo el empate. Y es que si te das el lujo de desperdiciar un penal para dicha situación, la cabeza y los nervios te juegan en contra igual que tu rival de turno. Los goles que sobraron antes hoy no aparecieron, el juego que deslumbró antes hoy estuvo opacado, y los hombres claves hoy solo estuvieron de nombre dentro del campo de juego para darnos el primer sin sabor del torneo en marcha y nos quita la punta ante un rival que no se puede menospreciar por el nombre.
La bronca puede estar instalada en la patria aurinegra pues las victorias se nos hicieron pan de cada lunes luego de las fechas del torneo, las cargadas eran el titular en cada red social que uno visitaba, el sentirnos demasiado superiores por lo que se veía en la cancha nos abría la puerta a hacer eso y más (grueso error). Hoy un golpe de realidad nos toca sentar la cabeza y ver que: no podemos llevarnos por el exotismo, los pasos en el torneo se dan a cada fecha y no viendonos ya alzando un trofeo que aún tiene muchos candidatos. Esto es fútbol señores: toca ganar y a veces toca perder pero la lección es ser hidalgo en la derrota y sobrio durante la victoria para que nuestro barco aurinegro llegue a buen puerto; ya pasó esto fue el tropezón necesario para el equipo y para la hinchada pero tendremos siempre una revancha y la nuestra llegará en 8 días cuando se reedite una versión más del super clásico boliviano y como sea que lleguen los del frente la vereda oro y negro debe mantenerse unida y con la idea clara: los clásicos se ganan con Garra, actitud y humildad.