Soy atigrado, soy feliz acá

El en Entrevista
Soy atigrado, soy feliz acá

"Escobar, el emblema gualdinegro. (Foto. APG)"

(Por Mauricio Céspedes).- Pablo Escobar celebró ayer los trece años de su debut en The Strongest y hoy contó que extendió su contrato hasta diciembre con la institución. El máximo referente actual del gualdinegro vive el momento, disfruta el día a día y está lejos de pensar todavía en el retiro, aunque a finales de este año terminará el curso de director técnico y le atrae mucho la labor del gerente deportivo, situación que decidirá cuando tenga que hacerlo. De algo no hay duda alguna, es atigrado y por siempre estará ligado al equipo de sus amores.

Han sido dos días de buenas noticias para el capitán atigrado, primero con el recuerdo de su debut y luego con la novedad de que renovó su vínculo con el club hasta diciembre de 2018. Pablo habló en exclusiva con EL DERRIBADOR y aseguró que se siente satisfecho de haber alcanzado el acuerdo con César Salinas. 

Pero en trece años no todo ha sido positivo, desde su llegada en 2005, pasó por muchas etapas y algunas de ellas fueron muy difíciles. “Siempre es bueno tener memoria. Si bien estamos en una época de muchas victorias y momentos lindos que hemos pasado y esperemos seguir pasando, hay que recordar los momentos complicados. En 2005 institucionalmente estábamos muy complicados, luego volví en 2007 y me quedé hasta el centenario y tampoco había una buena situación institucional y eso al final repercutía en lo deportivo. Creo que de todo hemos aprendido, eso nos ha hecho más stronguistas”, expresó el emblema.

Después de una carrera que va llegando a la marca de 20 años, uno se empieza a cuestionar que hará Escobar cuando deje de ser futbolista; él todavía no lo piensa ni lo tiene definido. Todo el mundo me pregunta y me pide que cuando deje de jugar pueda seguir en la dirección técnica. La verdad es que si bien estoy haciendo el curso, lo termino este año, no es algo que me quita el sueño. Si obviamente me apasiona y trato de aprender, analizar y leer de los técnicos con los que comparto una idea y me preparo para cuando llegue el momento pero yo sigo disfrutando de jugar y acabo de terminar la pretemporada a la par de mis compañeros, aseveró Pablo, con la mentalidad clara de que mientras aporte y se sienta bien, seguirá dentro de las canchas. Otra función que atrae es la de ‘manager’, similar a lo que hace, por ejemplo, Enzo Francescoli en River Plate. En cuanto a la posibilidad de agarrar la presidencia, es algo que no pasa por su mente. Me interesa y me llama la atención esa función de gerente deportivo, me parece genial y que mejor que tener ahí a un hombre de fútbol. Estar metido en las contrataciones, colaborar y ser el nexo con la dirigencia y ocuparse también de las divisiones inferiores, es algo que me gusta porque es más amplio lo que uno puede hacer por el club y tiene un abanico de posibilidades. Obviamente siempre te pica el bichito de estar en la cancha y en el día a día, el poder transmitir lo que uno aprendió y hacer sentir lo que es la camiseta, pero lo decidiré en su momento. (…) Todo se irá dando, tengo una familia por detrás y aprendí que ningún éxito personal puede provocar un fracaso familiar. Hoy no me veo presidente pero en su momento se verá si estoy en el país y puedo ayudar en algo como dirigente, hoy trato de ayudar al que hoy es la cabeza del club, opinó.

Además de ser capitán y líder de The Strongest, Escobar es de los mejores jugadores que llegó al país y eso lo ha llevado a tener ofertas de muchos equipos, incluso del eterno rival. A mi de Bolívar me buscaron concretamente en tres oportunidades. La primera cuando terminé la temporada con San José y por suerte llegué al Tigre, en 2007 me ofrecieron el 70 u 80% de mi contrato cuando estaba en Cerro Porteño y luego hubo una más. Pero hay cosas que no se negocian, estoy contento, firme y orgulloso de las decisiones que tomé. Con el respeto a las personas y al rival que me buscó, soy atigrado y soy feliz acá, somos felices acá, contó Pablo. De igual manera, a pesar de también haber recibido llamados, no se ve en una nueva incursión en el fútbol del extranjero: “Me han hablado y me han escrito de afuera, hasta me llama la atención que me hagan sondeos y ofertas. Ya después de tanto tiempo y tantos años ya no lo pienso, yo en mis inicios renuncié a muchas cosas, amigos y familia, y no todo fue color de rosa. Entonces, hoy que tengo la posibilidad de estar donde soy feliz, ¿por qué tendría que cambiarlo?”.

Más de una década siendo gualdinegro, Pablo todavía tiene mucho por dar y este 2018 buscará ser campeón una vez más con su Tigre, y trascender a nivel internacional en la Copa Libertadores. Son 13 años de muy buena suerte para mi. Gracias a todos los que me escribieron e invitarlos a que este año nos acompañen porque vamos a necesitar de cada uno de ellos para pelear contra todas las adversidades. Les mando un abrazo y el compromiso siempre con nuestra institución.