Para apretar el puño
"Marvin ya besa a su nuevo bebé, Reinoso lo acompaña. (Foto: Bonifaz)"
(Por Oscar Alejandro Alvis).- El Decano jugó un buen partido, con actitud sacó un 3-1 sobre Blooming al que bajó de la lucha por el título. Los números aún dan.
Tres días de ambiente tenso en Achumani: la caída en Potosí no cayó para nada bien, los dimes y diretes fueron una constante. Mientras el equipo de Escobar trabajó para un duelo complicado con la academia cruceña, rival que llegaba de ganar el clásico y que siempre es una inyección anímica importante.
Pablo mueve el equipo de manera llamativa: primero la no convocatoria del goleador Blackburn por decisión técnica, luego una línea de fondo con el debut de Demiquel (sub 20) con Martelli y Ortiz, el medio vio a Cure, Veizaga, Bejarano y Campos, adelante Reinoso en su puesto de 9 con Henry y Cardozo a los lados. Nuevo sistema en el aurinegro.
El inicial mostró lo mejor del aurinegro en mucho tiempo, no tanto por el juego si no por la entrega del onceno que salió a respaldar al técnico con garra dentro del campo de juego. Con el rival metido atrás esperando la contra, el tigre dominó hasta que rompió el cero a los 34' con zurdaso furibundo de Cardozo desde fuera del área para abrir el marcador. En el 41' una linda pared de Veizaga deja solo a Reinoso frente al arco para marcar el segundo. Ambos goles celebrados en grupo, para mostrar la fortaleza y unión del plantel.
En el complemento no se mueven fichas. Los cruceños meten cambios y salen con algo más de juego, sabían que el tren del título se les iba con este resultado. Pero la estrategia de Sánchez se vino abajo tras un gran gol del más regular de la temporada y pieza fija de selección, Marvin Bejarano. Pasaron cinco minutos y Blooming logra descontar mediante Rafinha pero la diferencia ya era difícil de alcanzar. Castro por Cardozo, Valverde por H. Vaca y Richet Gómez por Campos los cambios en el aurinegro que manejo lo que quedaba del encuentro, no sin antes sufrir alguna arremetida de la visita y también perdonar algunas jugadas de gol, un palo de Reinoso incluido.
Marvin se llevó los aplausos y las luces como figura del encuentro. El bálsamo necesario llegó con una victoria que tampoco tapa todo, pero deja tranquilidad en el Decano rumbo al partido de campanillas, para alquilar balcones, el que podría ser decisivo según los resultados de mañana de primero y segundo, ambos juegan en Santa Cruz, el superclásico del fútbol nacional.
Pase lo que pase en el cierre de la fecha la idea es clara en Achumani: LOS CLÁSICOS SE GANAN.