Larga vida Lucho
"Es una foto viejita y casi amarilla, el primer póster que tuve de Lucho. Con la camiseta de la selección. (Foto: Archivo)"
(Por Marcelo De la Cruz).- Es un gusto poder saber que la mentira del fallecimiento de Luís Galarza es solo un hecho de mal gusto y nada más, fueron tantos los post en redes sociales que uno se confunde al tratar de averiguar quién fue el irresponsable.
De todas maneras no interesa el irresponsable primario, preocupa los otros irresponsables que no chequearon la información y solamente hicieron eco de un detalle que gracias a Dios no es verdad.
Estamos a punto de comenzar un nuevo campeonato y pareciera que la ruta de información de este 2019 serán las redes sociales. Son un medio barato y de fácil acceso porque cualquiera puede tener un móvil o internet a la mano para informarse o simplemente crear su propio universo noticiosos a conveniencia. En este último punto la lógica no conflictúa las libertades, ni crea direccionamientos especiales, es decir, cada quien mira lo que quiere; pero, el tema pasa por lo que dice la honestidad de la verdad o su distorsión a manos de unos cuantos que aprovechan momentos como este para saltar a un espacio de mediatización.
El desorden se ha apoderado de las redes y hacemos caso de ese desorden. Páginas que creen tener toda la verdad nos convencen de tenerla, aún a sabiendas que no la tienen. Personajes piensan que su credibilidad es suficiente por su éxito y solo están haciendo lo mismo que cualquiera: mirar y mirar facebook. A eso hay que sumarle que el derroche del rumor es despreciable y hasta con olor a porquería.
Ya sabíamos de estas redes en otros estratos, los políticos por ejemplo, pero en esto que más o menos pretendemos mantener limpio como lo es el deporte, el descredito se ha potenciado y envenenado.
La llegada de un jugador genera polémica entre unos cuantos, las cuentas fakes deciden lo que debemos pensar acerca de un resultado, las dirigencias se rigen por lo que dice el soberano cibernético. ¿Hay una solución?...no.
Me alegra mucho saber que Lucho Galarza está sano y con vida, fue ídolo de The Strongest y junto a Daniel Vaca los gestores de la historia en el arco atigrado, me alegra en serio y le mando un abrazo mediante estas pocas palabras. Pero también he aprendido hoy que debo leer y que no, a quienes seguir y a quienes no. He aprendido, debiéramos todos aprender.