Soy Stronguista
"Beymar Corrales nos cuenta en su historia lo que sentimos todos por el Tigre. (Foto: Jorge Bonifaz)"
(Por Beymar Corrales).- Pues desde que estaba en la panza de mi mamá a nadie le importaba si nacía hombre o mujer, lo único que importaba es que salga stronguista, pues uno se da cuenta que este sentimiento es grande desde que uno llega a la vida.
Mientras me acostaban y yo empezaba a llorar me cantaban condorcito para que yo me quede tranquilo ,porque a pesar de que siempre hay un familiar (ya sea tío, primo, hermano, abuelo que es de la vereda del frente) e intenta sobornarte comprándote todo celeste, yo tomé la mejor decisión y escogí el amarillo y negro, yo era un niño pequeño y sabía poco o nada de fútbol, pero escogí la aurinegra porque mi corazón me dijo, y varios años después me doy cuenta, que mi corazón tomo la mejor decisión de todas.
Uno va creciendo y llega el momento más mágico de la infancia, la primera vez en la cancha, yo era un pequeño que lo único que sabía era que los amarillo y negro deben meter más goles. Cuando ya pisamos las graderías el papel picado, las banderas, globos, bombos y humos me dejaron en estado de shock, luego a eso un señor con canas, bigote y sombrero grito kalatakaya warikasaya y todos en el estadio le respondieron hurra, hurra y sentí como la curva sur latía, desde ese momento supe que una historia de amor había empezado.
Partido a partido, gol tras gol, campeonato tras campeonato uno se va dando cuenta que ser stronguista, no son 90 minutos, es toda una vida, que los valores y principios stronguistas se llevan y practican a diario, que esa garra está en cada una de nuestras acciones, que el tigre no es sólo un equipo es una manera de ver la vida
La vida esta es bella, nuestra historia así lo dicta, hay que tener coraje como los guerreros que en 1934 defendieron la patria haciendo inmortal la cañada Strongest, hay que tener la garra para levantarse de las ruinas, como después de la tragedia de Viloco en 1969, ser los primeros campeones de la liga en 1977 , esa sed de triunfo que después de no ganar nada en los 90's en esta nueva era ya nos regalaron 7 campeonatos. Estoy seguro que jamás dejaré de ser stronguista, que mis lágrimas de alegría en el tricampeonato o en el 24 de diciembre jamás se me borraran o las de tristeza ese fatídico 2-1 frente a Olimpia en 2011 o el reciente título perdido en Sucre frente a Wilstermann.
Tengo la inocente creencia que Dios es Stronguista, se que él tiene que ser justo con todos los equipos y habiendo uno de esos planteles europeos que ganan todo todos los años es tonto pensar que Dios es atigrado, pero algunos se imaginan a Dios como un barbudo, otros representado en buda, otros como un elefante y etc... La lista puede ser interminable, pero yo personalmente lo veo como un tipo que lleva su camiseta oro y negro a todos lados, lo veo como el Chupa Riveros dando el grito en la curva, lo veo como don Efrain que a pesar de que es ciego acompaña al tigre partido a partido, lo veo como esos niños que ya desde pequeños llevan la oro y negro en el alma ,lo veo como esa mujer que le va cantando a su hijo en el vientre “ por suerte soy atigrado soy stronguista de corazón”... lo veo en cada uno de los hinchas gualdinegros.
Hoy es nuestro día, salgamos a la calle a lucir la oro y negro con orgullo, abracemos a todo stronguista que veamos, elevemos una oración a Raúl “Chupa” Riveros, seamos mas stronguistas que nunca.