¿Quién más?
"La imagen del festejo del capitán tras anotar el gol del clásico. (Foto. APG)"
(Por Mauricio Céspedes).- Con un golazo del capitán Pablo Escobar, The Strongest venció por 1-0 a Bolívar en la semifinal de ida por el torneo apertura de la división profesional. El gualdinegro no tuvo una buena jornada futbolística y el rival pudo abrir la cuenta en múltiples ocasiones, sobretodo en el primer tiempo, pero al final apareció como siempre el eterno emblema para hacer estallar de alegría a la patria atigrada.
El Tigre llegaba al compromiso de la jornada con la intención de sacar ventaja en la llave. Nueve de los once titulares trabajaron toda la semana pensando en el clásico y el equipo se completó con dos que habían estado en Uruguay ante Peñarol. Por su lado, el celeste tenía la cabeza dividida, ya que el jueves se juega la vida en la Copa Libertadores. César Farías mandó al campo de juego a: Vaca; Ortiz, Carcelén, Marteli y Bejarano; Wayar, Castro y Veizaga; Escobar, Campos e Ibargüen.
Fue un primer tiempo de mucho sofocón para el aurinegro. Bolívar manejó la pelota, los tiempos y tuvo muchas ocasiones para abrir la cuenta, siendo detenido por su mala puntería, la gran actuación de Daniel Vaca e incluso los palos. The Strongest no se encontró en el campo de juego y generó alguna chance por medio del contragolpe.
El segundo tiempo fue todo más parejo, donde la Academia se comenzó a desesperar en su búsqueda del gol y de a poco el gualdinegro inició su crecimiento, además que el partido se hizo bastante friccionado y golpeado, llegando sobre el final a los golpes y empujones entre ambos planteles. Parecía que el cero se apoderaba del clásico, cuando apareció el gran capitán a los 81'. Henry Vaca y Novoa armaron una jugada que dejó el balón en poder del emblema, que no dudó en sacar un hermoso remate para vencer a Romel Quiñónez y sellar el destino del duelo.
No fue el mejor partido de The Strongest, pero a veces el fútbol te da esa posibilidad de ganar con otro tipo de cosas: paciencia, coraje y garra. La palabra debe ser de tranquilidad y serenidad, sabiendo que la revancha será aún más complicada el próximo domingo.