La rabia de un triunfador
"El festejo de Alejandro tras el gol convertido. Al Tigre le quedó la espina de tener un partido casi en el bolsillo. (Foto. Reuters)"
(Por Mauricio Céspedes).- The Strongest consiguió un gran resultado en Chile, pero que se vio manchado por el gol del empate de Unión Española sobre el final cuando el Tigre ya tenía la victoria casi asegurada. En un análisis con cabeza fría, el 1-1 en Santa Laura es un marcador que le permite al gualdinegro definir la llave en casa y con el gol de visitante a favor, pero queda la espina de que pudo ser un merecido triunfo.
Como se anticipaba en la previa del encuentro, fue un cotejo de igual a igual entre dos equipos que siempre buscaron el arco, tal vez con un atigrado más retrasado en la parte final por la necesidad y la inercia ofensiva de la escuadra local. César Farías apostó por un onceno que se viene consolidando como el titular, donde tres hombres van rotando en las alineaciones (Wayar, Veizaga y Jara (los últimos dos fueron los titulares hoy)). El resto fue el mismo equipo que viene jugando con Vaca, Diego y Marvin Bejarano, Maldonado, Marteli, Castro, Chumacero, Escobar y Alonso.
Como ocurriera en Montevideo, The Strongest salió a dominar la pelota y el partido. Le quitó el balón al local y empezó a construir su fútbol, esto después de un inicio caliente y con mucho roce físico que por suerte se pudo superar y dejar atrás, sobretodo por parte de Escobar. Unión Española apeló al contragolpe, a los pelotazos y a la pelota parada para intentar hacer daño, pero se encontró a un visitante bien parado. A los 28’ llegó la alegría, con la jugada que empezó con el capitán y un gran cambio de frente para Jara, que de cabeza asistió a Chumacero que ingresó por el área grande y conectó para abrir el marcador. A partir de ahí, el gualdinegro controló el ritmo y los tiempos.
La segunda etapa, el Tigre intentó seguir de la misma manera y lo logró hasta cierta parte del tiempo final. Los últimos 15 minutos, producto de la inercia, ímpetu y necesidad del chileno, el conjunto aurinegro se metió atrás y empezó a aguantar el resultado, lo que conseguía hasta la adición. Al 93’, Pinares superó a Ballivián por la derecha defensiva y metió el centro rasante que empujó Diego Churin, dejando un sabor amargo por lo que se había hecho durante todo el partido.
La molestia es entendible, porque The Strongest está en un nivel donde este empate en Santiago no era lo que se quería, lo que se buscó y lo que conseguía el atigrado era la victoria y por eso queda una bronca. Sin embargo, hay que analizar todo el contexto de la llave y saber que esta igualdad nos da la posibilidad de definirlo en el Siles dentro de una semana.