Que mala racha
"Quinta derrota consecutiva para el Tigre en un domingo para olvidar. (Foto. APG)"
(Por Mauricio Céspedes).- The Strongest no sale del momento malo y cayó víctima de un nuevo mal partido, esta vez ante Bolívar por 3-0 en el clásico 209 y en el día del aniversario de la institución. Al rival le bastó con ser efectivo en la segunda parte para quedarse con el compromiso, extendiendo a cinco los duelos con derrota para el equipo que dirige César Farías, quien hoy se responsabilizó completamente de lo ocurrido.
Era un día muy especial para el Tigre, que quería romper con su mala racha ante su eterno rival y regalarle una victoria al club en su 110 aniversario. Con la baja fundamental de Diego Wayar y Walter Veizaga, el estratega venezolano armó un onceno con un cambio de sistema, fortalecido en el fondo y que apostó a la tenencia del balón. Farías mandó a la cancha a: Peñarrieta; Ortiz, Carcelén, Marteli; Valverde, Castro, Ballivián y Bejarano; Escobar, Campos e Ibargüen.
Fue un primer tiempo opaco, donde la posesión fue atigrada y las mejores opciones fueron para Bolívar. Dos errores groseros de Gery Vargas, que no vio la falta sin balón sobre Escobar y no juzgó con tarjeta roja el codazo directo de Quiñónez al mismo capitán. Después pasó poco, y lo más importante fueron las chances de Marcos Riquelme para convertir.
En la segunda parte, el Tigre se derrumbó. A los 50’ llegó el primero, con Juan Carlos Arce que aprovechó una segunda pelota para sacar un remate que rebotó en Marteli y terminó dentro del arco. El gualdinegro no supo reaccionar y la Academia se dedicó a contragolpear y ser contundente. Fue un dominio improductivo para el aurinegro y que en ningún momento logró encontrar la precisión. A los 77' apareció Ferreira para anotar con el arco a disposición tras una jugada que armaron Riquelme y Callejón; y a los 82' el español puso cifras finales.
Fue un aniversario de pesadilla para el Tigre, que no pudo nuevamente encontrar su mejor rendimiento. Mucho por trabajar para César Farías, en un torneo que le da la posibilidad de reaccionar cuando lleguen los play-off, en un The Strongest que necesita urgente un triunfo.