Es un negocio

El en The Strongest en los medios
Es un negocio

"Fontana siempre frontal, opinó sobre la actualidad del fútbol nacional. (Foto. Archivo)"

Picante. Sin pelos en la lengua y directo es Ricardo Fontana, voz autorizada para hablar de nuestro fútbol.

Lo dice con conocimiento de causa, lanza duras críticas a la dirigencia, afirma que el nivel del fútbol profesional es bajo y que las asociaciones no existen. También se refiere a Futbolistas Agremiados de Bolivia (Fabol), entidad de la que forma parte como director, aunque admite que está solo como imagen por lo que hizo en su época; igual la defiende y dice que si cuando él era jugador hubiera existido, habría cobrado todo.

De quienes más habló fue de los dirigentes, les dio con todo. Comenzó con un “ya no hay gente de la talla de don Rafael Mendoza y Mario Mercado, así como otros de su época en el interior”.

“Terminamos en penúltimo lugar en las eliminatorias, la misma posición de siempre, y es porque los dirigentes se pelean por hacerse cargo de la FBF, por llegar a la Liga y por viajar, es lo mismo de siempre. Desgraciadamente en algún momento detuvieron a algunas personas, uno jamás se alegra de eso, pero creo que podían continuar con unos cuantos más”.

No tiene pruebas para asegurar que robaron, pero dice que ha desaparecido un dinero grande “y aquí sigue siendo lo mismo, no tenemos una cancha, un lugar de trabajo para la selección absoluta, menos para los juveniles, seguimos como hace 30 años con la única diferencia de que ahora hay más dinero”. 

Se sorprende al enumerar que esta gestión en la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) lleva cinco presidentes.

“Cuántos dirigentes han pasado en este tiempo y no hicieron nada. Es un gran negocio ser presidente de la Federación, claro que sí, lo digo porque estoy en Futbolistas Agremiados de Bolivia (Fabol) y sabemos que el presidente recibe 20.000 dólares de sueldo de la Conmebol. Yo me quedaría. Por eso no quieren que haya elecciones, porque mientras no haya, el que está sigue ganando esa plata. Dime si eso no es un gran negocio”,

Cuenta que jugó 10 Copa Libertadores de América y en todas ellas la historia dirigencial siempre fue la misma.

“Llegábamos al hotel y los directivos dejaban sus maletines y chau, no los veías más hasta el momento del partido y luego al regreso con sus paquetes de cosas para su familia, es que tenían viáticos”.

También se le viene a la mente un episodio de 1989, cuando estuvo en la selección. Aquí su relato: “Jugábamos la Copa América en Brasil, nos tocó la ciudad de Goiás y como hacía tanto calor, Jorge Habegger, el entonces director técnico de la Verde, nos hacía levantar a las seis de la mañana y luego del desayuno todos a entrenar en la cancha del hotel. Los dirigentes llegaban a esa hora. Decían que iban a ver nuestro trabajo, eran como 10, se sentaban y al rato se dormían cabeza con cabeza, ese era el nivel de los dirigentes”.

Errores en el trabajo dirigencial afectan en el plano futbolístico y por eso no tiene reparos en decir que el nivel del fútbol de Liga es bajo y el de asociaciones no existe.

“Antes era un sueño jugar la Libertadores y a puro pulmón de los dirigentes de la época se reforzaba el equipo o venía algún técnico más o menos. Ahora hay españoles, argentinos, peruanos, venezolanos y ganan mucho dinero, quizá lo merecen y es problema de los que les pagan, pero no veo que haya subido el nivel, se juega con poca gente, pero hay más plata que antes. En mi época se jugaba sin bonos ni auspiciadores y si avanzábamos era igual”.

Llega el turno de las asociaciones. “En La Paz es Always Ready y Ramiro Castillo y no hay más, no hay jugadores, no existe. Cuántos técnicos cambió Always: después de tres partidos lo botan a su entrenador y tampoco hay jugadores; se traen colombianos, brasileños, argentinos y no ganan. Yo no me meto con su plata, pero no veo que hagan algo bueno”.

-Marcas La Razón