Hay que trabajar un poco más
"El arquero atigrado trabaja intensamente en Achumani. (Foto: Club The Strongest)"
El arquero Daniel Vaca confesó que aún no está para jugar un partido. El golero de The Strongest afirmó que debe trabajar en el fortalecimiento muscular y con ello completar la recuperación de su lesión.
El cruceño sufrió la fractura de la tibia del pie izquierdo el pasado 2 de febrero, durante el partido ante San José de Oruro en el estadio Hernando Siles y desde esa fecha es baja en el equipo.
Dos meses y 18 días después de la lesión, el pasado 20 de abril se anunció que volvía a las canchas. Lo hizo, pero no con el equipo titular sino con la reserva. En esa oportunidad jugó contra San José, partido en el que los orureños le anotaron cuatro goles.
“El dolor no avanzó, se mantiene”, dijo el portero a tiempo de aclarar que no sabe de un tiempo preciso en el que podría retornar a jugar en un compromiso oficial.
“Todavía trabajo aparte, estoy en el fortalecimiento muscular, pero no estoy para jugar un partido”, insistió.
“Estamos mejorando, nos tenemos que cuidar” acotó.
Hace un tiempo contó que se realizaba un tratamiento de ozonoterapia y también de cámara hiperbárica, que sigue pero “en menor proporción”.
Durante la reanudación de los entrenamientos, el pasado viernes, el portero cumplió un trabajo mixto con el preparador Hamlet Barrientos. Es decir, primero realizó la misma labor de calentamiento que los otros guardametas y luego se fue a un costado del campo para entrenarse de manera especial.
Sujetaron una liga en uno de los postes y el otro extremo en la cintura del portero. Luego acomodaron dos inflables en el piso, en los que Vaca debía pararse mientras le pasaban el balón, se notaba que hacía esfuerzo en ambas piernas.
El resto de los jugadores realizaban una labor futbolística en espacio reducido. Se lesionó el juvenil Mariano Da Silva y tuvo que entrar Vaca.
Al arquero se lo vio bien en dicho entrenamiento, pero también reconoció que debe perder el miedo.
Por el momento José Peñarrieta y el paraguayo Eder Jordán deben cuidar la puerta atigrada.
- Página Siete