Una hora y 20 minutos a solas

El en Polideportivo
Una hora y 20 minutos a solas

"El combinado nacional entrenando en el estadio Rafael Mendoza Castellón. Baldivieso escogió por tercera vez en una semana el reducto de The Strongest para practicar. (Foto. Archivo)"

Si es para sorprender y vencer a Venezuela, el jueves a las 16.00 en el estadio Hernando Siles, está bien lo de ayer, cuando la selección nacional jugó a las escondidas, porque anunció que iba a entrenarse en el estadio Hernando Siles a puertas cerradas y en realidad se fue al Rafael Mendoza Castellón de Achumani.

Estar a solas era lo que querían el entrenador Julio César Baldivieso y compañía, sin la mirada de nadie, menos de los periodistas.

Los que creyeron —como corresponde cuando se hace un trabajo serio— en la planificación del DT se fueron a parar en las afueras de Miraflores a sabiendas de que igual no iban a poder ver la práctica, pero asimismo podían rescatar algo de información. Sin embargo, se cansaron de esperar porque la Verde nunca apareció.

Ya hubo alguien que alertó: “La práctica fue suspendida”. Sin embargo, era improbable que se desechara un día a tan poco del encuentro.

Un funcionario de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) convertido en “Pinocho” —a no ser que a él tampoco le dijeron los verdaderos planes— salió del estadio un rato de esos para disimular y dijo: “Ya están viniendo (los integrantes del cuerpo técnico y los jugadores). Voy un rato aquí cerca y vuelvo”, y desapareció.

Otro hombre de la FBF llamó a los teléfonos celulares de más de uno de los periodistas para anunciar que la práctica de hoy será en el Siles por la mañana, con atención a la prensa. Cuando le preguntaron: “¿Y ahora dónde está el equipo?”, la respuesta fue: “En donde estaba programado”.

Mientras tanto, el bus (extrañamente otro, ya no el de la empresa Emperador que fue traído exclusivamente desde Potosí para trasladar al seleccionado) había dejado el hotel de concentración, en la zona de Calacoto, con destino a Achumani, donde estos días la selección nacional se entrena gratis gracias a la gentileza del Club The Strongest que le ha cedido en esa condición sus campos.

El trabajo que realizó en ese escenario durante algo así como una hora y 20 minutos, no fue gran cosa. Vaya sorpresa para los cuatro ojos que estaban mirando —dos por cada uno de los únicos “espías” que habían en el lugar (ninguno con relación directa con Noel Sanvicente, el entrenador venezolano)—. Y es que deshacerse de la persecución de la prensa les sirvió al DT y a los futbolistas para trabajar en solitario, aunque sin mostrar cartas, porque no hubo una práctica de fútbol 11 contra 11 como se pensaba.

Después del calentamiento habitual nueve futbolistas, probablemente todos titulares en el encuentro que viene (ver la nota de apoyo porque puede ser reveladora), se fueron a hacer “jueguito”: formaron un círculo y se empezaron a pasar la pelota para eludir la marca de uno que iba al centro en pos de quitársela. Otros tres hicieron una labor diferenciada —entre ellos Rodrigo Ramallo, quien está entre algodones en procura de que se recupere a tiempo y pueda ser de la partida el jueves 12.  Mientras el resto practicó en campo reducido (nueve contra nueve, además de un jugador que iba para el lado del que tenía el balón).

Eso fue todo. En el final los jugadores se fueron a elongar y luego —sin pasar por ningún camarín de Achumani— a marcharse para recuperar energías, a solo cuatro días del partido frente a Venezuela, “que hay que ganar”, como dijo Baldivieso.

La Razón