Al fin alguien con cabeza
"Los policias metidos en la Escuela de fútbol de The Strongest, no se encontraron las pruebas que buscaban. (Foto: Zalles)"
(Por Mauricio Céspedes).- El fiscal José Villarroel habló con los medios de comunicación y clarificó lo sucedido con los hinchas gualdinegros arrestados el día de ayer. Sin embargo, existen todavía 9 aprehendidos que están a cargo de otro fiscal y que en próximas horas se conocerá el estado de su situación.
Ayer fue una tarde negra para la Policía Nacional. La “estrategia” armada para evitar conflictos entre las hinchadas de The Strongest y Wilstermann fue totalmente desacertada. Varios efectivos atacaron a los hinchas stronguistas que reunían en la sede del club en la calle Yungas e ingresaron a la propiedad privada de la institución sin permiso alguno, causando heridas a varios de los presentes e iniciando un incendio en varios puntos, que por suerte no pasó a mayores.
“Recibimos una nota de un vecino que decía que estaban alterando el orden público y presuntamente habiendo consumido bebidas alcohólicas”, dijo el Fiscal encargado de varios de los casos de los implicados. “Yo no he podido verificar que haya habido esos extremos, tal vez han sido acumulados por el fiscal del turno de la mañana”, complementó José Villarroel. “Se ha dispuesto su libertad, no se ha podido determinar un hecho penalmente calificable”, confirmó y puso de manifiesto la irregularidad e injusta forma en la que fueron arrestados los hinchas gualdinegros.
“Se ha hecho referencia al estado de ebriedad y no se ha podido comprobar como tampoco hemos podido verificar algún destrozo privado o público”, agregó el Fiscal. Con lo cual se pudo confirmar que la hinchada atigrada no estaba causando ningún estrago en la sede de la Yungas y el operativo de la Policía fue sin sentido y con la única intención de amedrentar a la fanaticada stronguista. “Si ha habido un exceso, las víctimas tienen las vías para reclamar algún derecho vulnerado”, finalizó José Villarroel.
Lo ocurrido ayer fue una muestra de la falta de capacidad y coherencia del ente Verde Olivo. La Policía debería velar por la seguridad de la población y mientras realizaban el allanamiento a la sede del club, los hinchas de Wilstermann atacaban y hacían sus tradicionales destrozos en la ciudad de La Paz, sin que nadie pudiera evitarlo. Hay algo oculto detrás de este hecho y que pronto saldrá a la luz, porque la injusticia cometida sobre la hinchada gualdinegra y la propiedad privada de The Strongest debe ser esclarecida.