Se terminó
"El equipo dirigido por César Farías no pudo marcar y se quedó en octavos de final. (Foto. APG)"
(Por Mauricio Céspedes).- El sueño de la Copa Libertadores terminó para The Strongest, que lo buscó y luchó hasta el final en La Fortaleza, pero al final cayó por 1-0 frente a Lanús. Comenzando desde la primera fase previa, el Tigre hizo números sobresalientes en esta edición y de doce partidos sólo perdió dos, pero en esta llave no sacó ventaja en el Hernando Siles y eso restó a la hora de buscar la clasificación a los cuartos de final.
El conjunto atigrado fue a Buenos Aires con la obligación de marcar un gol debido al empate a uno de la ida, ante un equipo que llegaba sin ritmo de competencia pero con el mejor onceno a disposición. Por su lado, el gualdinegro había encontrado la calma y había superado los problemas extra-futbolísticos para concentrarse netamente en los 90 minutos. César Farías mandó a la cancha a: Vaca; Diego Bejarano, Maldonado, Marteli y Marvin Bejarano; Wayar, Castro y Jara; Escobar, Chumacero y Alonso.
Fue una primera parte donde el Tigre se enfocó en mantener el cero en el arco propio. Lanús causó sobresaltos, sobretodo con un remate al travesaño de Román Martínez y un gol anulado justamente a Lautaro Acosta. El visitante tuvo algún acercamiento comandado por Pablo Escobar pero no encontró la mejor manera de resolver las jugadas. El primer objetivo se cumplía, estar a un gol de la clasificación.
El segundo tiempo The Strongest mejoró y se adelantó en el campo, ante la necesidad de convertir. La posesión fue aurinegra, las chances empezaron a aparecer pero fallaba el pase o puntada final. Alonso generó un par de situaciones claras, Castro ensayó un buen remate de larga distancia que sacó Andrada y el tanto no llegaba. Con un equipo adelantado, Lanús encontró el gol del triunfo con Sand a los 84', que solo tuvo que empujar un dos contra uno ante Vaca. Una situación increíble de un córner donde el esférico no quiso ingresar y un tiro libre desperdiciado en el último minuto sellaron la derrota.
Mucho análisis se debe hacer a partir de la eliminación, obviamente con cabeza fría y sin pedir salidas por doquier por la rabia de haber quedado afuera. Se deben definir los puntos clave para lo que se viene en el futuro, y marcar un nuevo inicio hacia algo mejor.